Se dice que el porno es más barato que una cita. Que es más efectivo y puedes controlarlo a merced. ¿Será verdad? Ya he dicho en otras ocasiones que las mujeres vemos y disfrutamos, efectivamente, del porno. Nuestra manera de verlo es quizá distinta, pero eso no quiere decir que no nos guste (a la mayoría). Habrá quien no coincida. Muy respetables las formas de pensar. Sin embargo, ¿esa industria poderosa que cada día mueve millones de dólares puede aportar algo a nuestra relación amorosa o sexual estable? ¿De qué manera? ¿Cómo hacerlo para que ayude a construir una relación poderosa y no a destruirla? ¿Es posible?
Esas preguntas me las hacía el otro día una amiga. Al inicio me quedé reflexionando unos segundos, pero después pensé que sí, efectivamente puede ayudar a enriquecer nuestra relación de pareja. Pero depende.
Todos sabemos que "sexo" es la palabra o la búsqueda que mayormente se realiza en la web. Y aquí algunos datos que seguramente les interesarán: cada segundo se gastan 3 millones 75 mil dólares en pornografía; cada segundo 28 mil 250 personas están viendo porno y en Estados Unidos un nuevo video porno es actuado y terminado cada 39 minutos.
Es decir, en lo que llevas leyendo mi post de hoy, hubo ya muchos gemidos, gritos, corte y queda, penes de ensueño y tamaño descomunal, y rubias que actúan una cara de dolor en su sexo anal como si fuera la primera vez. Y yo aquí escribiendo, y tú allá leyendo... Me pregunto si deberíamos estar haciendo esto o lo otro.
El caso es que muchos especialistas en sexo se preguntan si tanto, demasiado porno, tanto sexo con pestaña postiza y labios vaginales prístinos y blancos gracias al bendito láser, afectarán algún día las verdaderas relaciones sexuales, de una recámara común donde no hay escenarios, láser ni siliconas.
Claro, hay muchas mujeres, feministas casi todas, que pueden morir del coraje al saber que las féminas son usadas como objeto de placer sexual en un filme porno. Ellas señalan que se trata de ver a las mujeres como "carne anónima de placer". ¿Qué piensan ustedes?
Yo creo que, como dirían en mi rancho: "ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre". Excitarse no tiene nada de malo si ves un porno tu solita o solito en casa. Si lo ves en pareja tampoco debería serlo. Sin embargo, el tono oscuro del tema lo da el hecho de pensar que lo que allí ocurre es real, hacer comparaciones o tener otro tipo de fantasías que lleven a la pareja a tener una infidelidad o a no ser honestos consigo mismos.
Yo sé (conozco) de muchas mujeres solteras que miran a solas porno en web para masturbarse. No es algo que griten a los cuatro vientos. Apenas me lo cuentan a mí, como si yo, debido a esta columna, tuviera el derecho de saberlo más que otros.
Creo que puede ser peligroso cuando un niño de once años mira un porno. Como ahora ocurre en los Estados Unidos, por ejemplo. Pero al interior de una pareja, no lo veo para nada peligroso, siempre y cuando se sepa que lo que ocurre allí estará siempre muy lejano de parecerse a la realidad.
Fuente: www.informe21.com

No hay comentarios:
Publicar un comentario