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Las opciones cada vez son más amplias con el spray, la pastilla... ahora el "condón viagra"

Muchos hombres - y mujeres- se quejan de que los condones reducen la erección. Por esto, un laboratorio británico desarrolló un preservativo que aumenta el tamaño del pene. El preservativo está desarrollado para que lo usen hombres sanos. De acuerdo con sus creadores, la novedad de este condón es que incorpora un compuesto erectogénico que les ayudar a los hombres a mantener una erección más firme durante el coito mientras usan el condón.


Para ello, investigadores de la empresa de biotecnología Futura Medical descubrieron la manera de colocar dentro de los preservativos un gel que realza la erección.
Al aplicarse el condón, una dosis farmacológica contenida dentro de la punta se deposita en el pene. Esto incrementa el flujo sanguíneo local en el pene, lo cual a su vez produce una mayor firmeza, aumento del tamaño del pene y una mayor duración de la erección.
El producto por ahora se llama CSD500, aunque seguramente la empresa que lo comercializará, Reckitt Benckiser Group -responsable de la marca Durex- le pondrá un nombre comercial más sugerente.
"Auxiliar"
Según explica el fabricante, los reguladores europeos están a punto de aprobar los preservativos, lo que significa que podrían estar en las tiendas a finales de año. Luego se prevé que se lance al mercado en Estados Unidos.
En un estudio clínico a ciegas –es decir, en el que también se usaron condones comunes- los voluntarios expresaron una preferencia cuando usaban el nuevo preservativo. "Una proporción significativa de los hombres y las mujeres también consideraron que el CSD500 aumentó el tamaño del pene y una proporción significativa de las mujeres reportaron una experiencia sexual más duradera", informa la empresa.
Futura Medical explica que las autoridades reguladoras de la Unión Europea clasificarán el producto como un dispositivo médico Clase III con una sustancia medicinal auxiliar. Esta clasificación permitirá que el producto se venda, al menos en Europa, de la misma manera que los preservativos convencionales.
Ante las posibles copias, la empresa ha registrado el gel bajo el nombre de marca registrada de Zanifil.


Porque a veces se cometen errores infantiles: Consejos para besar mejor

Si alguna vez te has preguntado qué tal besas, pero los límites del propio ego y la vergüenza que implicaría preguntarle al otro sobre tus habilidades con los labios te impiden tener una respuesta certera. Te damos una lista de 10 errores comunes al besar. Hay que repasarla y descubrir si has cometido o cometes alguno de ellos mientras besas.



Además, no son todos los errores posibles. Hay otros.
1. Mal aliento.- Nada más desagradable que toparse con las reminiscencias de una pasta con mucho ajo o unos tacos con mucha cebolla.
Básico tener siempre a la mano por lo menos goma de mascar de menta y siempre priorizar la higiene bucal.
2. Inmovilizarte.- Nadie quiere besar a alguien que no le corresponde el gesto; no dejes que los nervios te paralicen, participa, un beso siempre es de dos.
3. Demasiado movimiento.- Cuidado de irte al otro extremo, algunos abusan del movimiento de cabeza y la giran una y otra vez con la intensión de darle "intensidad" al beso, aunque lo único que logran es romper el ritmo natural que este debería tener.
4. Boca de "pescadito".- Nada de parar la "trompita", los más inexpertos pueden caer en este gesto típico que sólo hace ver los labios arrugados y poco apetecibles.
5. Labios resecos.- Nadie quiere besar una lija, así que ponle cuidado a esos labios y mantenlos humectados para evitar los molestos pelos que arruinan el contacto labio a labio.
6. Ojo con la saliva.- Está bien que la boca tenga cierta humedad natural pero no abuses.
7. Cuidado con la lengua.- Controla los movimientos procurando más bien ser cuidadoso y suave.
8. Las mordidas.- Si no quieres dejar al otro con el labio hinchado y hasta sangrado evítate el abuso de los dientes, puedes hacer una mordidita coqueta en el labio, pero no más.
9. Choque de narices.- Tan fácil como inclinar ligeramente el rostro para evitar que las narices se topen entre ellas y arruinen por un segundo la magia del momento.
10. No utilizar las manos.- Se besa con todo el cuerpo, las caricias suaves -sin tener que ser en zonas eróticas necesariamente- también expresan fielmente la intención del beso; así que evita dejarlas quietas si pueden estar haciendo algo mejor.


El punto G

Nuestra mitología erótica incluye miles de narraciones en las cuales da cuenta de la existencia de un punto secreto dentro del órgano sexual femenino sobre el que se centra la excitación sexual. Hoy esa creencia está científicamente probada. El punto G o G-Spot en Inglés es embriológicamente un equivalente de la próstata en el hombre, descubierta por el médico alemán Ernst Grafenberg quién escribió la obra acerca de “Una Zona Erótica Femenina”, ubicada en la pared anterior de la vagina a lo largo de la uretra, la cual se hincha mediante la estimulación sexual. Todas las mujeres lo tienen pero ello no significa que todas se estimulen positivamente y es más: a algunas mujeres les desagrada. 

El punto G implica que ciertas células del embrión humano se desarrollan de una u otra forma dependiendo de si corresponde a un varón o a una hembra. Así en las niñas, en la zona donde podría haber estado la próstata aparece la zona del punto G. Algunas autoridades médicas son escépticas sobre la existencia de éste punto pues es muy difícil de ubicar mediante autopsias y solo adquiere un tamaño relevante mediante la excitación sexual.

El punto G se halla ubicado a lo largo de la parte superior frontal de la pared vaginal, avanzando unos cinco centímetros hacia el estómago. La mejor forma de localizarlo es insertar uno o dos dedos algo doblados hacia arriba. Realice un movimiento como queriendo decir con un gesto “ven aquí”. El área es del tamaño de un pequeño garbanzo pero que al excitarse adquiere el tamaño de una nuez y es probable que al ser estimulada la mujer sienta necesidad de orinar. Eso es porque al igual que la próstata cuando se agranda presiona nervios que controlan la vejiga urinaria. Si continúa la estimulación la molestia es reemplazada en muchas mujeres por una sensación placentera. 

Y más aún, algunas mujeres pueden llegar a experimentar orgasmo, incrementando en otras la longitud del orgasmo y habilitando multi-orgasmos. 


Los excitantes secretos del porno: Mujeres y hombres disfrutan y se encienden con el
 Se dice que el porno es más barato que una cita. Que es más efectivo y puedes controlarlo a merced. ¿Será verdad? Ya he dicho en otras ocasiones que las mujeres vemos y disfrutamos, efectivamente, del porno. Nuestra manera de verlo es quizá distinta, pero eso no quiere decir que no nos guste (a la mayoría). Habrá quien no coincida. Muy respetables las formas de pensar. Sin embargo, ¿esa industria poderosa que cada día mueve millones de dólares puede aportar algo a nuestra relación amorosa o sexual estable? ¿De qué manera? ¿Cómo hacerlo para que ayude a construir una relación poderosa y no a destruirla? ¿Es posible?


Esas preguntas me las hacía el otro día una amiga. Al inicio me quedé reflexionando unos segundos, pero después pensé que sí, efectivamente puede ayudar a enriquecer nuestra relación de pareja. Pero depende.

Todos sabemos que "sexo" es la palabra o la búsqueda que mayormente se realiza en la web. Y aquí algunos datos que seguramente les interesarán: cada segundo se gastan 3 millones 75 mil dólares en pornografía; cada segundo 28 mil 250 personas están viendo porno y en Estados Unidos un nuevo video porno es actuado y terminado cada 39 minutos.

Es decir, en lo que llevas leyendo mi post de hoy, hubo ya muchos gemidos, gritos, corte y queda, penes de ensueño y tamaño descomunal, y rubias que actúan una cara de dolor en su sexo anal como si fuera la primera vez. Y yo aquí escribiendo, y tú allá leyendo... Me pregunto si deberíamos estar haciendo esto o lo otro.

El caso es que muchos especialistas en sexo se preguntan si tanto, demasiado porno, tanto sexo con pestaña postiza y labios vaginales prístinos y blancos gracias al bendito láser, afectarán algún día las verdaderas relaciones sexuales, de una recámara común donde no hay escenarios, láser ni siliconas.

Claro, hay muchas mujeres, feministas casi todas, que pueden morir del coraje al saber que las féminas son usadas como objeto de placer sexual en un filme porno. Ellas señalan que se trata de ver a las mujeres como "carne anónima de placer". ¿Qué piensan ustedes?

Yo creo que, como dirían en mi rancho: "ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre". Excitarse no tiene nada de malo si ves un porno tu solita o solito en casa. Si lo ves en pareja tampoco debería serlo. Sin embargo, el tono oscuro del tema lo da el hecho de pensar que lo que allí ocurre es real, hacer comparaciones o tener otro tipo de fantasías que lleven a la pareja a tener una infidelidad o a no ser honestos consigo mismos.

Yo sé (conozco) de muchas mujeres solteras que miran a solas porno en web para masturbarse. No es algo que griten a los cuatro vientos. Apenas me lo cuentan a mí, como si yo, debido a esta columna, tuviera el derecho de saberlo más que otros.

Creo que puede ser peligroso cuando un niño de once años mira un porno. Como ahora ocurre en los Estados Unidos, por ejemplo. Pero al interior de una pareja, no lo veo para nada peligroso, siempre y cuando se sepa que lo que ocurre allí estará siempre muy lejano de parecerse a la realidad.
Fuente: www.informe21.com
Así es! En la variedad está el placer: Existen al menos siete tipos de orgasmos
El orgasmo es la culminación del placer sexual que no dura más de doce segundos. Los hombres no suelen tener problemas con alcanzarlo. En el caso de las mujeres existen algunas dificultades. Los varones mencionan tener un orgasmo en cada acto sexual, en tanto que sólo el 35 por ciento de las mujeres a nivel mundial dicen experimentar uno, en cada relación; sin embargo, ellas pueden tener varios orgasmos consecutivos.

Las mujeres pueden llegar a alcanzar diferentes tipos de orgasmo y el sitio mujer.es te los menciona. En De10.mx te los decimos para que puedes alcanzar la llamada "Muerte chiquita" en el estilo que más te guste.
Orgasmo clitorial. En la zona donde se unen los labios menores se encuentra el clítoris, principal órgano de placer de las mujeres. El clítoris tiene, aproximadamente, el mismo número de terminaciones nerviosas que el pene; sin embargo, la penetración vaginal no suele ser suficiente; por tal motivo, la forma oral o por medio del tacto pueden ayudar a su estimulación.
Orgasmo vaginal. Este tipo de placer es poco común. Para obtener este placer suele influir el tamaño y grosor del pene ya que mientras más enérgica sea la penetración es más facil estimular el útero y el cerviz.
Orgasmo anal. El sitio puntoporpunto.com lo describe como "El rey de los orgasmos" ya que el ano tiene varias terminaciones nerviosas. Para alcanzar este tipo de placer debes tener en cuenta que se requiere de muchos juegos previos, relajación y lubricante. No sólo la penetración estimula el ano, también el tacto y el sexo oral.
Punto G. Al estimular esta área rugosa, ubicada en la pared frontal de la vagina, se puede llegar a profundos e intensos orgasmos. Se puede obtener gran placer con el tacto pero también existen diversas posiciones sexuales para estimularlo como el "misionero" y la posición del "perrito".
Punto U. Aunque muchos no lo crean, a través del tracto urinario se puede obtener un orgasmo. La mejor forma es hacerlo mediante técnica manual, ejerciendo presión sobre la uretra; y de forma oral, envolviendo el labio inferior con los dientes.
Orgasmo en senos. Los senos y los pezones son un punto de gran excitación. En ocasiones muchas de las nuevas madres de familia han llegado al orgasmo al amamantar a un niño.
Orgasmo mental. El poder de la mente es más fuerte que cualquier cosa. En 1992, un grupo de investigadores realizaron un experimento en el que demostraron que el "orgasmo mental" motiva el incremento de presión sanguínea, acelera el corazón y se dilatan las pupilas.
Para llegar a este orgasmo sólo basta tener imaginación y dejar que la mente haga el resto.
Fuente: www.informe21.com





Acariciar es un arte.
Es muy importante aprender a acariciarse y a dejarse acariciar. No se debe concentrar únicamente en las zonas erógenas comunes, ya que su piel está compuesta de una infinidad de puntos sensibles que deber descubrir día tras día.
Acariciarse suavemente con sus labios y su lengua los lóbulos de las orejas, continuando por el cuello, alrededor de su boca, la nariz y sus mejillas. Continúe por su pecho, siguiendo lentamente sus curvas. Párese en los pezones, chupándolos y lamiéndolos con dulzura. Siga deslizando sus labios por la espalda, los costados, el vientre, la zona anal, la zona interna, los muslos, la parte trasera de las rodillas, el ombligo, los pies, etc...
También es importante morder de vez en cuando todas las zonas descritas anteriormente pero siempre con mucha delicadeza y observando la reacción de su pareja. Muchas personas disfrutan de estos mordiscos incluso durante el acto sexual.
La estimulación por pellizcos es muy gratificante y se debe realizar a través de gestos breves y simples, por todo el cuerpo de la pareja. Normalmente se utilizan los dedos pulgar e índice de la mano, aunque también es posible realizarlos con los labios. En ambos casos hay que ser extremadamente delicado en su ejecución para así obtener el efecto de excitación deseado.
Tipos de Caricias:

Cabellos
 El estímulo del cuero cabelludo produce un relax muy placentero al comienzo de la relación.
Orejas El lóbulo de la oreja, la cavidad del pabellón auricular y la zona de detrás de la oreja aumentan su sensibilidad durante la excitación sexual, pero también como prólogo resultan muy sensibles a la estimulación oral.
Ojos Los nervios parasimpáticos de los párpados pueden ser estimulados con algunos besos suaves sobre los ojos cerrados, produciendo una relajación que hace más sensible la relación.
Boca y lengua La sensibilidad de los labios aumenta con la excitación haciéndolos muy sensibles al roce y la caricia de otros labios. La lengua permite un juego activo con las diferentes zonas del cuerpo.
Nuca, cuello y hombros Con las manos o la boca se pueden estimular estas zonas de especial sensibilidad produciendo los placenteros escalofríos.
Zona axilar y cara interna del antebrazo La estimulación manual suave resulta placentera en esta zona, pero siempre que se evite producir cosquillas. Como extensión de la línea mamaria requiere una estimulación muy suave.
Dedos Su receptividad nerviosa es utilizada continuamente para sentir las texturas, formas y rugosidades de las cosas. Esta sensibilidad los convierte en un medio muy adecuado para sentir el cuerpo de la pareja.
Parte interna del codo De carácter secundario y muy lento tiene utilidad en combinación con otras zonas, pero no de forma independiente.
Cintura y cadera Acariciando suavemente toda la superficie de estas partes se produce una estimulación suave que puede combinarse con otras de mayor intensidad.
Espalda A los lados de la columna vertebral se localizan una serie de nervios que pueden estimularse de forma muy efectiva por medio oral o manual, siempre en sentido ascendente o descendente. Frente al hueso sacro existe una zona más sensible que el resto.
Perineo La zona comprendida entre los órganos genitales y el ano resulta sensible a la estimulación manual.
Ano De gran sensibilidad tanto en el hombre como en la mujer, su estimulación sensibiliza toda la plataforma orgásmica.


El arte del Beso

El beso es el primer contacto con nuestra nueva pareja. Y ese primer contacto puede llegar a ser tan importante como para decidir basándonos en él si tendrá lugar una segunda cita o no. Quizás sean las mujeres las que más importancia le den a ese primer beso.

 

El primer beso puede ser bastante preocupante para personas muy tímidas, que temen en extremo ser rechazadas. Para ellos un consejillo:Si quieres estar seguro que tu beso será correspondido, coge una mano de tu nueva pareja y colócala entre las tuyas. Si la retira, espera a una mejor ocasión. Pero si el/ella permite este contacto durante unos minutos e incluso coloca su otra mano libre sobre las tuyas, lánzate a por ese beso.Muchas personas, sobre los más jóvenes (y pasionales), confunden la acción de besar con la de pegar sellos: puro ejercicio lingüístico. Nada más lejos de la realidad.
El beso es todo sentimiento, y besamos de forma totalmente intuitiva, ya que no es asignatura en el instituto. Pero dentro de esa intuición, hay ciertas pautas lógicas que debemos tener en cuenta, por ejemplo:
  • Si estáis en un lugar público, evita emitir sonidos. No es muy agradable ir al cine y escuchar los sorbetones de la pareja de al lado.
  • Cuida tu aliento. Sobre todo si uno de los dos fuma el beso puede resultar como pegarle un lametón a un cenicero.
  • Si los dos usáis gafas, quítatelas antes de besar a tu pareja.
  • Y siempre, siempre, traga saliva antes de besar "con lengua". Los besos húmedos están muy bien, pero chorreando no le gusta a nadie.
Y ahora pasemos a los diferentes tipos de besos. Dejaremos, por supuesto, a un lado los besitos esos que damos por compromiso a la familia y conocidos, y que hacen más ruido que otra cosa. Esos no cuentan.
Los besos "sin lengua"
Son los más sensuales. Pero no debéis limitaros al "muac" labios contra labios. Jugad con ellos. Atrapa uno de los dos tu pareja con los tuyos. Besa sus comisuras. Extiéndete por toda su cara, sus mejillas, su frente, sus párpados... Roza sus labios con la punta de tu lengua (sin llegar a introducirla en su boca) entre beso y beso.
Los besos "con lengua"
Comportan una mayor carga sexual. Si están bien dados, claro. En caso contrario, casi  revuelven el estómago y ya sabemos con quién no volver a salir en la vida. Porque no consisten en "meter la lengua hasta la garganta", como muchos creen. También deberás tener en cuenta que tal vez a tu pareja le guste respirar de vez en cuando, así que no debemos agobiar con besos demasiado largos y profundos.
Cuando beses "con lengua" comienza introduciendo la punta de tu lengua suavemente en su boca para acariciar con ella la lengua de tu pareja. Juguetea dentro de su boca. Acaricia sus dientes, su paladar, explora su boca. Pero permitiendo que tu pareja también juegue en la tuya.
Lo mejor es alternar los dos tipos de besos para que resulte sensual y sexual al mismo tiempo.
Los besos pueden ser considerados una señal de amor, así que no olvides besar a tu compañero/a con la mayor frecuencia posible.
Todo un Secreto... El Labio Superior de la Mujer
Para muchas mujeres el beso dulce y tierno es uno de los excitantes más eficaces. Pero es importante considerar las distintas fases. Empiece con los labios juntos, tiernos y calientes. Después de cierto grado de excitación siga con besos más intensos y húmedos. Pasado este estado pruebe con la lengua, introduciendo la punta en la boca de su pareja y viendo la reacción de ésta; si al retirar su lengua ella le sigue con la suya, aventúrese a más.
Recuerde que los músculos de la cara y la boca deben estar distendidos, así se podrá establecer un contacto más intenso y gozar de una mayor sensibilidad.
Los tratados eróticos establecen que el labio superior de la mujer es una de las zonas más erógenas de su cuerpo, incluso se hace referencia al canal nervioso que une directamente el labio superior con el clítoris.
El Kama-Sutra al igual que otros textos indica que si el hombre estimula el labio superior de su compañera mordiéndolo y succionándolo suavemente, mientras ella juega en el inferior de él, es muy posible que se provoquen olas de placer para ambos.
La técnica japonesa (Shiatsu) hace referencia también a que el masaje del labio superior en la mujer libera energía sexual y estimula el deseo.
Tipos de Besos:
El beso expresa una amplia gama de emociones, desde la gentileza y la ternura, la consideración hasta las sensaciones profundas de erotismo y de pasión.
  1. EL BESO NOMINAL. Es el simple beso de contacto entre los labios de la pareja.
  2. EL BESO DE SUCCIÓN. La mujer toma entre sus labios el labio inferior de su pareja y lo introduce en su boca mientras el hombre ejerce una movimiento de succión.
  3. EL BESO DE LENGUA. La mujer toca con su lengua los labios del hombre y cerrando los ojos coge al hombre por la sien e introduce la lengua dentro de la boca de su pareja y viceversa.
   Otras variantes:
  1. EL BESO DIRECTO. Los dos labios buscan contacto con los de su pareja.
  2. EL BESO INCLINADO. Los dos amantes se besan los labios con la cabeza colgando hacia detrás.
  3. EL BESO VUELTO. Cada uno de los miembros de la pareja gira su cabeza en sentidos opuestos para besarse mutuamente e incluso se pueden coger o acariciar el mentón al mismo tiempo.
  4. EL BESO DE PRESIÓN. En el que uno de los amantes aprieta fuertemente sus labios contra el labio inferior del otro.
  5. EL BESO DE GRAN PRESIÓN. Uno de los amantes, toca con el dedo el labio del otro y además le besa con la lengua.
  6. EL BESO DEL LABIO SUPERIOR DE LA MUJER. El hombre besa el labio superior de la mujer mientras que ella besa el inferior del hombre.
  7. EL BESO GRAPA. Uno de los amantes toma entre sus labios los labios del otro.
  8. EL COMBATE DE LENGUAS. Los amantes introducen sus lenguas en la boca del contrario y tocan también con ellas los dientes al paladar. 
  9. EL BESO DE SEGUIMIENTO. Se espera que uno de los amantes inicie la acción de besar y el otro le siga alcanzando un ritmo frenético.
  10. EL BESO DE LOS DOS AMANTES. Entre amantes se juega a quien ser el primero que atrapar con sus labios el labio inferior del otro.
  11. EL BESO DE TENTACIÓN. La mujer besa al hombre de todas las formas posibles y el hombre permanece individual sin corresponder hasta que no puede más.
   No olvide los besos de después. Al finalizar la relación sexual es muy importante que bese tiernamente a su pareja en los labios, nariz, el cuello... Así demostrará a su pareja su felicidad por tener al lado una mujer que ha sabido provocarle tanto placer. No olvide que los besos posteriores al acto sexual son tan importantes como los preliminares.
   "Cada cosa que uno de los amantes hace por su pareja debe ser devuelta por el otro. Beso por beso, caricia por caricia, golpe por golpe".

Fuente: http://www.publispain.com/sexologia/

Mujer erótica revela dónde y cómo tocarla
     El contacto suave en movimientos circulares y persistentes es altamente estimulante en zonas del cuerpo como los senos, los muslos y el abdomen
     Muchas veces hemos dicho a los hombres toca aquí, besa allá, no dejes de tocar en este sitio, más aquí. Pero, ¿cuáles son las zonas que no deberías dejar de tocar jamás y de qué manera hacerlo? Aquí las imperdibles: las zonas que, luego de tocar a una mujer, la llevarán (y por añadidura a ti también) ¡al cielo!

Cabeza y rostro
Las endorfinas de la mujer se liberan cuando se masajea el cuero cabelludo. Para ello puedes aprovechar un sin fin de oportunidades. Mientras se baña, entra secretamente y luego lávale el cabello con champú de una forma sugerente.
Con tus dedos, dale un masaje lento en círculos mientras se encuentre sentada frente al televisor, leyendo o trabajando. Muchas mujeres disfrutan cuando les lamen o besan los oídos, incluso al recibir pequeños masajes en las orejas y susurros suaves.
Si sabes cómo tocar sus labios, besándolos, lamiéndolos, mordiéndolos y chupándolos con suavidad, es muy posible que ese sólo e inofensivo beso pueda conducirla a ella a una intensidad mayor. Debes utilizar tus labios, lengua y los dientes de ella para jugar de una manera tímida y luego bésala con arrebato y pasión.
Cuello
La nuca y el cuello son dos sitios de extremo placer para ella. Si sólo respiras en su nuca y le susurras al oído palabras amorosas, ella no podrá más. Además de usar tus labios y lengua, haz uso de tus manos: levanta el cabello de ella a medida que acercas tu boca a su cuello. Luego jala su pelo con una mezcla de suavidad y deseo para indicarle la pasión que provoca en ti.
Pechos y pezones
Toma sus pechos y acarícialos como si fueran los más hermosos del planeta. No seas muy fuerte o brusco en estos movimientos, porque en lugar de sentir placer, ella terminará diciéndote que le duele o la lastimas. Apriétalos con suavidad y presiónalos uno contra otro con fuerza.
Besarlos, lamerlos y chuparlos son prácticas sumamente eróticas para ella. Tampoco te olvides de tomar en cuenta el valle de sus pechos, que también resulta un área sensible. Sus pezones responderán rápidamente al tacto, así que aprieta o frota entre tus dedos índice y pulgar cada pezón.
También es buen ejercicio erótico pasar la lengua o golpetear repetidamente su punta con la lengua. Si frotas demasiado, ella se puede lastimar, así que encuentra el equilibrio entre lo erótico y delicado, y lo brusco y torpe.
Brazos, muñecas y antebrazos
Estas partes resultan muy sensibles al tacto de la yema de los dedos del otro. Acaricia muy suavemente la parte interna de sus antebrazos o pásales las uñas con suavidad. Lleva las puntas de tus dedos desde su muñeca hasta la axila. También disfrutará si frotas sus muñecas con tu nariz, si las lames y mordisqueas.
Abdomen y ombligo
Para muchas, recibir pequeñas cosquillas en el abdomen y el ombligo es irresistible. Claro, no hay que pasarse, porque entonces no será nada agradable. Dibuja círculos alrededor de su estómago y de su ombligo. Si introduces ligeramente tu lengua en su ombligo o uno de tus dedos y muévelos lentamente en forma circular, la harás gemir de placer. Hay un punto en el que un ombligo bien manipulado hace sentir leves contracciones en el clítoris.
Parte interna de los muslos y rodillas
Estas partes tienen muchas terminaciones nerviosas. La de los muslos es un área altamente sensible a los apretones o leves mordiscos. Utiliza manos y lengua para masajearlos y acariciarlos con suavidad. Las rodillas, junto con los codos, aunque parecieran las áreas más olvidadas del cuerpo, son muy sensibles al contacto erótico. Descubre nuevos sitios y juega a tu manera.
Espalda y trasero
Masajear la espalda libera una cantidad impresionante de estrés. Cuando se está en el juego sexual, además, ayuda a relajarla a ella. Si utilizas tus dedos o la punta de estos, para subir y bajar por su columna, le estarás dando un uso más que terapéutico y totalmente erótico. El trasero también tiene muchas terminaciones nerviosas; es un área que puedes tocar, besar, lamer o acariciar para provocarle numerosas oleadas de placer.
Pies y tobillos
Los pies, otra parte olvidada del cuerpo, son, sin embargo, de suma importancia para darle a tu pareja nuevas sensaciones placenteras. Un masaje de pies puede ser una experiencia realmente excitante y relajante a la vez. Chupar sus dedos, lamer la planta de sus pies, o pasar tus dedos cubiertos con aceite aromático puede ser realmente estimulante, no sólo para ella, sino para ti también.
Clítoris y vulva
Los labios mayores o vulva pueden frotarse, besarse, lamerse y acariciarse con suavidad. El clítoris es la parte más sensible de la mujer, con millones de terminaciones nerviosas. Estimúlalo lentamente con pequeños golpeteos de tu dedo o lengua y al mismo tiempo toca su pubis en forma circular para que el goce sea mayor.
Si puedes, introduce uno de tus dedos o utiliza algún dildo o vibrador para introducirlo en su vagina mientras tú acaricias lentamente su clítoris. Verás que tu mujer lo agradecerá con una serie de espasmos placenteros.


10 cosas que ellas odian que hagas durante el sexo
Concluir el acto sexual demasiado pronto e intentar darle indicaciones, y convencerla para que practique sexo oral son algunas de las conductas masculinas que más molestan a las mujeres

Hay que decirlo. La Asociación de Mujeres contra los Errores Masculinos (AMEN) tiene que poner su voz en alto para señalar y decirle a ellos (porque para ellas, créanme, ninguno de estos puntos es un secreto) sus principales faltas y traspiés.
¿Cuáles son los principales y, sobre todo, por qué a nosotras nos desagradan tanto? Aquí va la lista de los diez que he considerado, luego de haberlos seleccionado de otro conteo gigantesco. Cualquier parecido con la realidad... no es coincidencia.
1. Ser demasiado rudo cuando tocas sus zonas erógenas:
A ellos les gusta jugar fuerte, lo sabemos. Pero a ellas no tanto y ese tipo de caricias en lugar de placer pueden producir dolor. Ten cuidado de presionar demasiado el clítoris y otras áreas femeninas sensibles, tales como los pezones, por ejemplo.
Si vas a tocarlos, de preferencia que estén lubricados al extremo. Prueba qué grado de intensidad le gusta a tu chica y solo así aviéntate al ruedo.
2.- Tirar el condón al suelo:
Sabemos que en el éxtasis del placer todo puede salir volando: las pantaletas, tus bóxers, el zapato, la peineta, el condón... Cuidado con éste último que, regularmente, viene a recoger ella (si están en su casa). O por ahí aparecerá tras un mueble cuando ella haga una mudanza... Mejor tirarlo amarrado, como buen hombre.
3.- Eyacular demasiado pronto:
Podemos ser muy comprensivas, pero en ocasiones esto nos desespera, sobre todo cuando sabemos que estamos a punto de alcanzar nuestro orgasmo, pero antes hay un "ohhhhh" tuyo... ¿Has probado el Tantra?
4.- Convencerla para que te haga sexo oral:
Si a ella le nace, lo hará. Si no le nace y no lo hace es porque... ¡sorpresa! No quiere hacerlo en ese momento. ¿Es tan difícil de entender? Ella no te obliga a ti a que le practiques un cunnilingus, entonces haz lo tuyo y sólo realícenlo cuando se sientan atraídos por esta práctica. 
5.- Forzar su cabeza para que coma todo tu pene durante el sexo oral:
No toques ni muevas su cabeza para dirigirla hacia uno u otro lado. Mucho menos intentes que coma todo lo que Dios te dio para tu beneficio y placer. Lo único que lograrás es que ella vomite encima de ti o se ahogue. Únicamente, si acaso, sujeta un poco su cabello y disfruta del espectáculo.
6.- No mantener el romance:
Es muy importante, incluso en las parejas de mucho tiempo. A nosotras, que seas romántico nos prenderá mucho más que el sexo per se. No quiere decir que le hagas el amor entre poesías, pero la sensualidad y el erotismo nunca debes de perderlas.
7.- Intentar sexo anal sin permiso. Nunca va a estar bien que intentes penetrar a una chica por el ano "sin querer", es decir, sin preguntárselo antes. Al verse involucrados en una relación sexual genital deberán estar seguros de conocer sus preferencias. Si ella te da luz verde no olvides tomar precauciones y usar lubricante.
8.- No tenerla entre tus brazos después del sexo:
Incluso a las mujeres más rudas y menos románticas les encanta ser abrazadas luego de un momento de pasión. Ambos deberían sentirse más cerca en ese instante. Quedarse dormido y darse la vuelta es todavía peor que no abrazarla.
9.- Ir directamente al sexo:
Sabemos que es lo que quieres, pero ¿puedes disimularlo un poquito? Comienza con el preámbulo y luego toma tu tiempo. Tarde o temprano llegará, así que ¿por qué no disfrutarlo y evitar hacerle ver que "eso" es lo único que quieres?
10.- Darle indicaciones:
Ni somos actrices ni tú director. Así que evita, en la medida de lo posible, palabras como "haz esto", "muévete así", "ponte esto", "quítate lo otro", etc. Claro, es divertido y sexy cuando se hace como parte del juego, de manera consensuada. Si no, resultará molesto y chocante.

 

No teman: Posturas sexuales para obtener placer con unos kilos de más

El sexo no debería ser una cuestión de peso, en el literal sentido de la palabra. Sin embargo, el exceso de kilos puede efectivamente interferir de cierto modo al momento de maniobrar físicamente, aunque no, con en el placer. El sobrepeso no tendría que ser un obstáculo para llevar a cabo el coito. Pero, ¿para qué hacerlo de una manera difícil si puede ser tan fácil? Por ello he preparado una serie de consejos sobre posturas para practicar cuando se tienen unos kilos de más. Amen su cuerpo tal cual es y disfruten del sexo de igual o mayor manera. ¡Disfruten las posturas!

Enganchados:
Si ambos tienen sobrepeso, ésta es la posición ideal: ella debe recostarse sobre su espalda y sus muslos deben estar arqueados. El también se recuesta sobre su espalda de modo que sus pies queden a la altura del pecho de ella. Él debe entrelazar sus piernas y conectar su sexo con el de ella. Podrán moverse a placer.
Perrito:
Es la clásica postura conocida por todos. Con alguien con sobrepeso puede llevarse a cabo de cualquier manera, sobre todo cuando es ella la que tiene sobrepeso. Lo más importante es disfrutar y amar el cuerpo tal cual es.
Cucharita avanzada:
Se trata de la tradicional posición en la que ella está recostada de lado sobre su costado. Ella eleva su pierna hacia su pecho y él se desliza detrás de ella. Él puede controlar el ritmo sosteniéndola de su pierna superior. Esta es más recomendable cuando ocurre el caso en que ellas tienen más sobrepeso que él.
Ella arriba:
Podría parecer difícil para una posición en la que él tiene exceso de sobrepeso, pero lo ideal será colocar unas almohadas debajo del trasero masculino para elevarlo un poco, ya que ella deberá sentir la fricción en su clítoris.
Ella abajo:
Algunos cojines y almohadas pueden ayudar cuando ella se encuentra recostada sobre su espalda. Eso permite subir un poco el coxis y facilitar la penetración.
Posición fetal:
Ella puede subir sus rodillas dobladas sobre el pecho, lo más arriba que pueda, mientras coloca al mismo tiempo algunas almohadas debajo de sus caderas. Y él deberá penetrarla casi en la posición de cuchara o, depende de la flexibilidad femenina, él deberá subir al aire una de las piernas de ella.
Fuente: www.informe21.com
Recuerda en su libro esa gran verdad de que el sexo es esa parte de la vida que importa poco cuando funciona bien y mucho cuando marcha mal.
-Porque cuando va mal se vuelve algo obsesivo, sobre todo cuando entre dos personas una quiere más y la otra no quiere, y se escapa a dormir antes, o dice que le duele la cabeza mientras el otro reprocha «es que nunca tienes ganas...». Es muy duro. Al final incluso las parejas pierden el abrazo espontáneo por miedo a que el otro intente algo más y hasta se recela del besito del marido pensando «uy, este querrá algo...».






-Asegura que detrás del «me duele la cabeza» suele haber algo distinto de la inapetencia sexual.
-En las mujeres muchas veces no tiene nada que ver con el sexo, sino con un problema en la relación, con algo que no va bien. Generalmente, cuando las mujeres van a la consulta y dicen «es que no tengo ganas», los terapeutas lo que hacen es averiguar cómo es la relación de pareja. Ella suele asegurar que quiere mucho a su marido, pero cuando empiezas a indagar compruebas que esa señora está molesta con él. Habitualmente, encuentras a un marido que nunca arrima el hombro, que se cree que su carrera profesional es primordial y la de su mujer es secundaria. Por el contrario, está comprobado que cuando los hombres trabajan en casa y hacen su parte, tienen a su lado a una señora que está menos cansada y menos enfadada, no hay ese rencor. Y si está contenta, tiene ganas de achucharlo, y si lo achucha, viene todo lo demás... Así de simple. Bueno, pues ellos no se enteran. ¡Siguen prefiriendo quejarse antes que hacer algo!





-También desmonta el tópico de que el encuentro íntimo ha de llegar «cuando surja, espontáneamente».
-Es que si nos atenemos a eso no surgirá. Hay una cuestión clave: al hombre, como es muy visual, sí le estimula ver a su mujer con un conjuntito de lencería y cosas así; pero a la señora, ya puede ponerse él unos Calvin Klein, que normalmente eso no funciona. Es más, aunque él tenga un cuerpazo y trate de atraerla con poses de culturista, ella se muere de risa con eso. La mujer, ese tipo de deseo no lo suele tener al cabo de un tiempo de la relación. A ella le mueve el deseo de intimar con él emocionalmente, porque su motor de arranque sexual es sentirse a gusto con la pareja. Y al cabo de un ratito es cuando le entran las ganas. Una ginecóloga canadiense ya ha puesto en cuestión científicamente ese modelo de «yo te deseo y enseguida vamos a la faena», y ahora empieza a asumirse.
-¿Por los hombres y por las mujeres?
-Es importante que lo entiendan unos y otras, aunque quede desechado eso que nos han enseñado las feministas de «cuando es no, es no». Es una forma de actuar que va fatal, porque así una señora nunca tendrá ganas. Por eso yo defiendo sustituir el «no» por el «¿por qué no?». Nos han hecho creer que tú tienes que desear y entonces tirarte sobre él, y eso no es así. ¡Eso es para los tíos, y tú eres una mujer! Cuando lo sabemos, cambia la cosa, y si él lo sabe, también cambia.
-Contra la rutina, sugiere que la pareja salga de su «zona de confort». ¿A qué se refiere?
-Lo que llamo «zona de confort» (las prácticas sexuales consensuadas entre los dos) puede servir porque la regla de oro es que una persona ha de hacer lo que les va bien a ella y a su pareja. Lo de salirse de ahí es para cuando te aburres y crees que tu relación ha perdido aliciente. Y para eso no tiene por qué buscarse una cosa muy rara. Puede ser cualquier tontería que se salga de lo habitual...
-Vivimos en una sociedad en la que no se entiende que quizá no a todo el mundo le interesa el sexo...
Hay estudiosos que dicen que deberíamos saber que hay heterosexuales, homosexuales, bisexuales y asexuales. ¡El problema viene cuando el asexual vive con alguien que no lo es!
De lo básico a lo tórrido


Tras arrasar con su anterior «best seller» sobre sexualidad («Tu sexo es tuyo», del que se vendieron 250.000 ejemplares), y coautora con el doctor Estivill del manual imprescindible contra el insomnio infantil («Duérmete, niño»), Sylvia de Béjar ahonda ahora de nuevo en el territorio de las relaciones de pareja con «Deseo», libro editado por Planeta en el que, dado el éxito de su anterior obra sobre esta materia, aporta nuevas reflexiones sobre cómo reencauzar la vida íntima, aunque esta vez, dice, «dando un paso más allá, un poco más atrevido y bebiendo de lo que me han dicho mis propios lectores. No me repito en nada».

Una pregunta común es cuántas veces hay que tener sexo... ¿existe una frecuencia ideal?

Las respuestas son tan diferentes entre mujeres y hombres, que muchas veces se generan discusiones. Cifras, estadísticas y opiniones. ¿Dos o tres veces por semana? ¿Todos los días? ¿O una vez cada tanto? La frecuencia de las relaciones sexuales es un tema que a muchas parejas les preocupa.

“No existe una cifra ideal para todos”, opinó la famosa sexóloga Alessandra Rampolla en una entrevista publicada en Clarín. “En Estados Unidos, por ejemplo, se estima que la frecuencia sexual de una pareja promedio es de 3,5 veces por semana. Pero es sólo un promedio, no una cifra ideal. Todo depende de la pareja en cuestión, de su estilo de vida, nivel de libido compartido y expectativas sobre la intimidad sexual”, agrega la especialista.

Mujeres vs. Hombres
“Los varones suelen estar preocupados por la frecuencia. Y el tema dispara, muchas veces, discusiones tensionantes en el seno de la pareja”, señala el doctor Juan Carlos Kusnetzoff en su sitio e-sexologia.com. “Generalmente, los varones sienten que no tienen una vida sexual ´como deberían´. Las mujeres, suelen opinar lo contrario”, detalla el sexólogo.
Diversos estudios aseguran que las necesidades son diferentes en ambos género, algo que no necesariamente responde a cuestiones biológicas sino socioculturales: los varones han tenido más permisos para acceder al sexo y a satisfacer su placer sexual, y las mujeres, en cambio, no se permiten tan fácilmente contactarse con su deseo. A la vez, la mujer tiene la sexualidad más asociada a lo emocional, algo que muchos varones han logrado separar (algo, a la vez, legitimado socialmente).

Cifras mundiales
La encuesta Durex de Bienestar Social, realizada a nivel internacional en 26 países, arrojó resultados que alumbran algunos rincones del tema:
* El promedio es de 103 encuentros sexuales por año.
* Hay una mínina diferencia entre la frecuencia masculina (104 al año) y la femenina (101 al año).
* El 5% de los adultos tiene sexo todos los días.
* Uno de cada cinco adultos lo hace entre 3 y 4 veces a la semana.
* La franja de edad con más relaciones es entre los 35 y los 44 años: reconocen mantener unos 112 encuentros sexuales al año.
Ahora bien: ¿las parejas deberían adaptarse a esos parámetros o deberían, por el contrario, encontrar su propio ritmo y la frecuencia ideal en función de sus ganas y posibilidades? ¿Qué es normal y bueno para cada uno, y para cada pareja?
¿Hablar de una frecuencia ideal no es meter al sexo en un terreno que lo saca de la esfera privada para meterlo en una carrera de exigencias que nada tienen que ver con el placer personal?
Sexo sin ganas, ¿sirve? ¿Está bueno adaptarse a una cantidad recomendada cuando uno no lo desea? O, desde otro lado, podemos pensar: ¿la ausencia de sexo deserotiza, disparando un círculo vicioso en el cual el sexo se aleja de nuestras vidas, privándonos del disfrute y apagándonos?

Fuente: www.informe21.com



Para ellas y ellos: Orgasmo exprés en cinco sencillos pasos

Para tenerlas a tus pies en materia de deseo no hace falta decirte cómo, pero, nunca está de más saber un poquitito más, ¿no? Sabemos que quieres proporcionarles a ellas siempre un excelente desempeño y un orgasmo magnífico que se prolongue horas y horas. Pero, ¿qué pasa cuando no hay tiempo o cuando quieres que ella alcance el éxtasis en pocos minutos?

1. Juega con su vagina y tócala dentro, afuera, atrás, hasta que esté húmeda y excitada. Toca su punto G. (¿Qué dónde está? Para encontrarlo introduce dos dedos en su vagina de frente a ti, para hacer un movimiento como de "ven aquí").
Cuando ella esté al borde del grito, penétrala rápidamente y sin parar. Sí, como si quisieras acabar dentro de ella. Luego detente de vez en cuando, salte y haz otra cosa. Después repite esta acción con fuerza. ¡Te suplicará piedad!

2. Usa un pequeño vibrador para jugar con su clítoris antes del coito. No lo coloques directamente, porque es muy sensible y ella no soportará tanto. ¡Es muy delicada esta zona! Al mismo tiempo, besa sus pezones y tócale el trasero. Moja un par de dedos y no dejes de tocar su clítoris. Usa el vibrador de vez en cuando, y algún dedo.

3. Deja que sea tu vaquera. Que te monte y haga contigo lo que quiera, que se mueva en círculos, adelante y atrás y que le sirvas de palanca de velocidades. Déjala que se monte en ti mirándote de frente al rostro y luego de atrás, mirando hacia tus pies, por ejemplo. Esa es la posición preferida por las mujeres para tener su orgasmo. Tú sólo déjate gozar y haz que ella se sirva. Sólo te escucharemos gritar: "¡Arre! ¡Vaquera!"

4. Con ella encima de ti, mientras la penetras por la vagina, abre su ano con tus dos manos y acércala a ti. Dale un par de nalgadas y dile que se mueva así durante un rato. Toca su ano poco a poco con tu dedo e introdúcelo mientras ella está encima de ti. Lubrícalo antes con un lubricante de agua o ponte un condón en el dedo, de preferencia también lubricado.
Así deslizará más fácil y te protegerás, ya que si alguno de los dos tiene alguna Infección de Transmisión Sexual y en tu dedo tienes una herida, podrían contagiarse fácilmente. Penétrala rápidamente y con fuerza con tu pene y no dejes de mover tu dedo al interior de su ano, que deberá introducirse cada vez más y más. ¡Se vendrá sobre ti y te mojará como nunca antes!

5. Usa tu lengua al máximo en sus labios vaginales, pero por poco tiempo. No deposites demasiada saliva, pues puede ser muy incómodo para ella, y tampoco permitas que se seque demasiado.
A nosotras no nos gusta que te quedes allí una hora, sin pasar al siguiente punto, ni que la sábana se moje y después parezca que nos hemos orinado allí. Lo más importante es saber combinar los tiempos y coordinarte con perfección para que ella logre la verdadera excitación.
Así, si sigues estos breves pero atinados consejos, obtendrás el orgasmo de tu mujer en cualquiera de estos cinco sencillos pasos. ¡Buen provecho!


Fuente: www.informe21.com
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