explorar nuevas zonas en las que nunca antes a estado para encontrar esos tesoros sexuales que se transforman en un placer muy exquisito. En vez de
tomar siempre los caminos conocidos, debes aventurarte en el cuerpo de tu pareja para aumentar de esta forma la emoción y la excitación.
Para conseguir tu propósito, debes buscar nuevas zonas erógenas en el cuerpo de la otra persona. Las zonas erógenas, aquellas partes del cuerpo en las
que hay una mayor sensibilidad, provocan un aumento del placer y la excitación sexual cuando se saben estimular de manera correcta. Si bien, hay
algunas zonas erógenas obvias, como la boca, los pezones, los genitales y el ano, hay una serie de infrautilizadas zonas que, si se aprende a estimular, se
incrementará la emoción.
Vuélvete un gran investigador/a y echa un vistazo a estas 14, posibles, zonas erógenas. Prepárese para acariciar, tocar, pellizcar, masajear, lamer,
chupar y besar a tu manera y a niveles que antes desconocías. Da igual por donde empieces, el caso es saber “manipularlos”, aunque empezar por los
pies, no está nada mal:
1. Cuero cabelludo
2. Párpados
3. Lóbulos de las orejas
4. Parte posterior del cuello
5. Clavículas
6. Hombros
7. Parte interna del codo
8. Yemas de los dedos
9. Espalda
10. Nalgas
11. Perineo
12. Interior de los muslos
13. Parte trasera de las rodillas
14. Pies
Fuente: www.sexologos.net
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