Me siento en libertad total y comienzo a tocar mi pubis y mis senos, esos que le encantan. Como mi trasero del que desde el inicio ha mostrado cierta preferencia. Se escucha la canción favorita de mi disco favorito, el que siempre prefiero para hacer stripteases.
El dÃa anterior visitamos los cabarets más impresionantes de ParÃs y esa noche regresé tan cansada y tan excitados ambos, con algunas copas de champagne encima, que sólo caÃmos dormidos luego del sexo que tuvimos apenas cruzar la puerta, en el pasillo de su casa, frente al pequeño recibidor, tan lejos y tan cerca de la cama.
Esa noche no estaba entonces lo suficientemente sobria ni lo suficientemente lista para hacer el striptease que querÃa ofrecerle, sino hasta hoy.
Hoy parece que se tratara, sin embargo, del primer striptease de mi vida. Dicen que asà ocurre con los actores: si no están nerviosos cada vez que salen al escenario entonces no deberÃan llamarse actores. Yo, en mi caso, no deberÃa llamarme una verdadera amante del sexo si no me sintiera nerviosa cada vez que intento una cosa nueva en el arte amatorio o conozco a un nuevo amante, siempre con la inquieta curiosidad e incertidumbre de saber cómo será y qué nos esperará a ambos. Cada dÃa sé más, tengo la experiencia del tiempo y la práctica, pero me sigue encantando ese primer cosquilleo.
Con Frank ya tenemos tantas cosas vistas que éste era un juego más coqueto, que perverso, que nos faltaba. Y con la experiencia nueva de las súper profesionales parisinas tengo mucho qué agregar a mi lista para ustedes.
El respaldo de la silla está entre mis piernas mientras comienzo a mover mi cabellera por encima de él. Tengo un corset y unas medias con liguero que quito lentamente y le pido a él que termine de retirar con la boca.
Bailo y no dejo de bailar nunca, otro paso indispensable en el arte del striptease. Quedarse parada sin mover extremidad alguna no es para nada sexy. No importa si crees que no sabes, él para entonces estará tan excitado que no lo notará si quiera.
Lo más importante es realmente sentirse y saberse sensual y sexy. En uno de los espectáculos la chica que más levantó suspiros y, por supuesto, penes, fue la chica menos voluptuosa de todas, pero la que tenÃa una sexualidad y sensualidad que desbordaba. La que tenÃa un imán arrollador.
Lo importante entonces es saberse sexy, la mejor mujer de todas y hacerle saber a él a través de los movimientos que es un afortunado de tenerte al frente.
Asà que entre los consejos que puedo transmitirles de las profesionales son los siguientes:
No titubees: una cosa es sentirte nerviosa por encontrarte frente a él bailando y otra es no atreverte a hacer cosas. Si quieres levantar tu pierna de tal o cual manera, hazlo. Sin titubear. Es un juego, recuérdalo.
Elige ropa que pueda quitarse fácilmente o hazlo en muy poca ropa, usa un corset y unas medias con liguero. Ambos nunca fallan.
Elige también la música que te haga sentir sensual. No importa si crees que a él no le gusta. El ni siquiera se dará cuenta.
Utiliza una luz baja o una lámpara que haga en tu cuerpo ciertas sombras y haga lucir más brillante a tu piel.
Usa zapatos. Aunque será tal vez lo primero que quites, estos dan un valor extra a toda tu apariencia. Las profesionales tienen en cuenta cada mÃnimo detalle.
Siempre mÃralo a los ojos y hazlo mientras te acaricias a ti misma. Nada burdo, siempre usando la delicadeza de los dedos. No mires al infinito o al piso, eso restará sensualidad al baile.
Al final, por supuesto, tienes que montarte en él sin que te toque, asà será más erótico y sexy. Frank muere por tocarme y me mira con su cara perversa y sonrisa de medio lado, en cada movimiento que hago.
Sabe y sé lo que viene al final, lo sabe cuando le desvisto a él y entonces me monto sobre sus piernas y subo y bajo para introducirme yo misma en su pene. Apenas me acaricia la espalda y parece querer guiar la penetración con sus manos que coloca después en mi trasero. Me abre, le encanta tenerme abierta asà para él, me sube y baja mientras mis humedades le llenan todo su miembro. Al final no podemos más que terminar en un grito, en el éxtasis total.
No hay comentarios:
Publicar un comentario